Sólo los apellidos evocan el horror: Himmler, Frank, Goering, von Ribbentrop.
“Los Hijos de Hitler” es un filme sobre los descendientes de las figuras más poderosas del régimen Nazi: hombres y mujeres que dejaron un legado, que los asocia constantemente con uno de los mayores crímenes de la historia.
¿Qué significa para ellos haber crecido con un apellido que inmediatamente asocia imágenes de asesinatos y genocidio? ¿Cómo enfrentan el hecho de ser “los hijos de los creadores del Holocausto…”?, literalmente hablando?
Durante sesenta años han vivido en las sombras, intentando reconstruir sus vidas sin los recuerdos constantes de lo que sus padres y abuelos hicieron alguna vez. Sólo ahora están dispuestos a descubrir las cicatrices de aquel legado que se les dejó. Están preparados para hablar de lo que significa ser “los hijos de…”no metafóricamente, sino literalmente hablando.
En este filme, ellos hablan del delicado equilibrio que han alcanzado al negociar entre la natural admiración que los hijos sienten por sus padres y la repugnancia por sus crímenes. ¿Cómo pueden proteger a sus familias al pasar sus apellidos a las futuras generaciones? ¿Y cómo pueden relacionarse con la otra parte, las víctimas por quienes sus apellidos traen terribles y repugnantes memorias que no pueden ser reprimidas? En “Los Hijos de Hitler” no sólo escuchamos sus historias. Somos testigos de su acercamiento, a pesar de las dificultades, sesenta años más tarde. Estamos allí cuando los miran acusando, desahogándose y concluyendo que es hora de seguir adelante.
SINOPSIS
Los recuerdos de Monika del año 1958 están tan vivos ahora como lo fueron cuando ocurrieron. . Había sido un largo día de compras, cuenta Monika, junto con su abuela entraron a un café antes de regresar a la casa. Eran clientas asíduas, y Monika tenía una relación especial con Manfred, el dueño del café, de sonrisa y ojos tristes. Sin embargo, ese día, cuando Manfred se arremangó la camisa para lavar los cubiertos, Monika notó que tenía un número grabado en el brazo. Nunca antes ella habia visto que alguien llevara un número tatuado en el brazo, pero sí sabía lo que eso significaba: que ese hombre había estado en los campos de concentración. Manfred había estado en Auschwitz. Tiernamente, Monika le preguntó de dónde era.
“De Cracovia”, le respondió, como intentando reprimir un recuerdo doloroso.
“¿De veras?”, preguntó ella, y sus ojos se iluminaron. “¡Mi padre fue comandante en el campo de Cracovia!”.
Manfred se paralizó. Los recuerdos que venían a su cabeza le drenaron la sangre y comenzó a temblar. “¿Amon Goth fue su padre?” susurró.
“Sí, fue mi padre” sonrió ella, emocionada por haber hallado al fin a alguien que podría responder preguntas acerca de su padre.
Pero lo único que Manfred pudo hacer, fue señalarle la puerta y decirle que se vaya y que nunca más regrese.
Monika tenía tan sólo 13 años en ese entonces, y nunca jamás había visto a su padre. Para ella, Amon Goth, fue poco más que un viejo álbum de fotos. Plaszow, el sub-campo de Auschwitz que él comandaba, era un sitio distante y misterioso. Todo lo que ella pudo deducir, estaba basado en pequeñas insinuaciones de su amargada madre e historias susurradas de su amada abuela. Ella sabía que su padre tuvo algo que ver con los judíos, pero para una pequeña niña en Alemania de los años 50, los judíos difícilmente representaban algo más que personajes de cuentos para niños.
No había más judíos en Alemania. En cuanto a su padre, ella todavía no había oído la famosa línea pronunciada por un sobreviviente de Plaszów: “Cuando uno veía a Goth, veía a la muerte…” Ella tenía aún muchos años por delante para comenzar a investigar sobre el verdadero Amon Goth… y sus víctimas. Monika es uno de «Los Hijos de Hitler».
Como muchos de los descendientes de los criminales de guerra nazis, el legado más duradero que su familia le dejó es un nombre que está indeleblemente ligado a los crímenes de los nazis contra los judíos, los polacos y contra otros alemanes. Luego de unos años de haberse enterado por Manfred sobre el legado que le dejó su padre, Monika se encontró con otro sobreviviente de Plaszów, esta vez en un hotel en Cracovia. Monika viajó allí para saber más sobre el campo de concentración y sobre la crueldad de su padre.
Jan Rozanski, quien pasó dos años en Plaszów, estaba allí conduciendo a un grupo de israelíes. Cuando se enteró que la hija de Goth’s estaba en el comedor, se expresó: «La hija de Goth’s? No puedo creer que ese monstruo pudo dejar a alguien detrás!» Jan decidió confrontarla y contarle sobre los crímenes que cometió su padre. Horrorizada, Monika corrió a empacar y tomar el primer tren de regreso a Alemania, pero los amigos de Jan la convencieron para que se quede. Ella finalmente se quedó y pronto una estrecha amistad se desarrolló. Es una amistad que continúa hasta el día de hoy.
Más de sesenta años después de la Segunda Guerra Mundial, un pequeño grupo de hombres y mujeres alemanes, vienen a enfrentarse con los crímenes de sus padres, tíos y abuelos, todos para crear un «futuro mejor para sus hijos». Adolf Hitler no tuvo hijos y los hijos de Goebbel murieron en el búnker de Hitler con sus padres. Pero que pasó con la familia de Goring y Himmler, Eichmann y Bormann, von Schirach y Hans Frank? Cómo enfrentarán sus descendientes el legado que dejaron sus padres? Y que harán los niños que aún recuerdan conversaciones susurradas entre sus padres, y en algunas instancias, aún recuerdan una palmadita en la cabeza del mismo Furher?
En muchas instancias, sus reacciones son sorprendentes. Katrin Himmler, la sobrina de Heinrich Himmler (y la hija de un prominente nazi por sí mismo) se casó con Danny un israelí hijo de sobrevivientes del Holocausto.
Niklas Frank, el hijo de Hans Frank, jefe del gobierno general polaco, odia a su padre y siente vergüenza por lo que hizo, pero gran parte de su vida adulta la pasa investigando y escribiendo sobre él. Un periodista profesional, escribió una serie controversial de artículos sobre sus sentimientos, lo cual se convirtió en la base de un libro aún más controversial, «In the Shadow of the Reich» («A la sombra del Reich») dirigido directamente al hombre que describe como «a slime-hole» de un fanático de Hitler. Hoy en día da conferencias sobre su infame padre a jóvenes en la ex Alemania Oriental, algunos de los cuales están cayendo bajo la influencia de neo-Nazis. A menudo, el resultado es una discusión animada y a veces amarga entre los jóvenes, quienes idealizan el pasado, y Niklas, quien lo experimentó directamente. Su círculo de amigos incluye un guerrillero polaco, que fue cazado por los alemanes durante la guerra, y el dramaturgo israelí Yehoshua Sobol con quien colaboró a montar una obra sobre su padre en el Festival de Teatro de Viena. Sin embargo, incluso esto no puede borrar su pasado. Niklas, cuyo padrino fue el propio Adolf Hitler, a veces se pregunta si heredó la culpabilidad por los crímenes que cometió su padre.
Pero el joven Frank se ha suavizado durante los años. En el año 2005 publicó un segundo libro, esta vez sobre su madre, como si estuviera buscando llegar a un acuerdo con su pasado. Aunque aún deplora lo que hizo su padre, una cruz esvástica está colgada en la pared de su departamento en Hamburgo, no como algo que le de orgullo sino como una auto referencia irónica. Es también una figura popular en el ambiente de «talk show» alemán, porque Niklas Frank es uno de los primeros en ofrecer una visión más matizada del pasado. Continúa viendo a su padre como un villano dentro de un vasto drama histórico, pero al mismo tiempo rompe los tabúes de largo tiempo, al reconocer también las cualidades humanas de su padre. Casi sin ayuda de nadie ha cambiado el diálogo de una caricatura del mal a la banalidad de la misma. Quizás ese sea el origen de su culpa.
El mismo sentimiento de culpa es compartido por Bettina Goring, una mujer llena de vida que vive ahora en México. Tal como hizo su hermano, ella se ha esterilizado, para que el apellido Goring muera algún día. Quizás debería haber tenido en cuenta a Manfred, que se topó con Monika Goth nuevamente en la calle, unas semanas luego de aquel encuentro fatídico en el café de Munich: «No puedes ser culpada por los crímenes que cometió tu padre». Bettina se dedica hoy en día a trabajar con Hierbas Medicinales en Santa Fe. Sus vecinos de ambos lados son judíos, y como siempre están peleando entre ellos, a menudo la llaman para que con su encanto y buen humor ayude a reconciliarlos. Quién hubiera pensado hace 60 años atrás que un Goring usaría su humor y su encanto para resolver diferencias entre vecinos judíos?
Si bien el abuelo de Philipp von Schulthess no estuvo implicado en los crímenes de guerra nazis, sí está vinculado al régimen. En 1944, Claus von Stauffenberg encabezó un fallido intento de asesinar a Hitler. Su nieto Philipp, un joven y guapo banquero inversor, de unos veinte y tantos años, actuó en un pequeño papel en el filme «Valleyrie», sobre el intento de golpe de estado. Aún sintiendo un gran orgullo por su abuelo, siente una sensación de vergüenza por lo que el régimen, con el que él estaba tan ligado le hizo a los judíos. De hecho, el admite que aún hoy en día, cuando escucha la palabra Judío, siente escalofrٌío pasarle por el cuerpo.
Este no es un filme sobre el pasado, es un filme sobre el presente, sobre los descendientes de aquellas personas cuyas obras definieron una era y sobre las muchas maneras con las que se enfrentan con una herencia infame.
Sin limitar o prohibir nada en las entrevistas, el foco no es en lo que fue, sino en lo que va a ser, entre los hijos de las víctimas y los hijos de los autores del Holocausto.
Como dice Jan Rosanski: «Debemos hablar uno con el otro… Debemos recordar. Jamás debemos olvidar. Pero también debemos continuar».
Tampoco es un filme sobre el perdón, ni para arreglar las cosas con las víctimas. Tal como Manfred le señaló a Monika Goth, estos hombres y mujeres no deben ser culpados por las obras de sus padres. Más bien, se trata de llegar a un acuerdo con los sentimientos conflictivos de amor y odio, devoción y escándalo, aceptación y vergüenza. Es la historia del secreto de una familia, que finalmente le da rienda suelta, pero quizás los recuerdos aún están demasiado vivos como para que el hecho de contarlo, les brinde una tranquilidad verdadera… tanto a los hijos de los autores como a los hijos de las víctimas.
Por primera vez en cámara, muchos de los participantes van a compartir qué significa vivir con un nombre que tiene tantos prejuicios, qué es haber nacido dentro de los sentimientos de amor de una familia y sentir el odio por sus actos. Unos sesenta y cinco años después de su muerte, los descendientes de Hitler aún están atrapados en el pasado. El filme «Hitler’s Children» es una oportunidad para ellos romper con ese pasado y mirar hacia adelante, junto con las víctimas de sus padres, para un futuro mejor.
SOBRE EL DIRECTOR
Chanoch Zeevi es director y productor de filmes documentales para televisión y industriales. Durante 15 años de trayectoria, Zeevi se ha dedicado a temas en conflicto, reconciliación y las circunstancias sociales y políticas que definen a la identidad. Sus filmes intentan forjar caminos y construir puentes entre los grupos y culturas que se oponen entre sí.
El Sr. Zeevi es el fundador y dueño de “Maya Productions”, una compañía de producción israelí que se especializa en filmes documentales para audiencias locales y extranjeras.
Muchos de los proyectos han sido fruto de esfuerzos y colaboración con estaciones de televisión de Israel, Estados Unidos, y Europa. Colaboradores del pasado incluyen el Canal 2 TV (Israel), el canal de Ciencias (Israel), Spiegel TV (Alemania), France 2TV (Francia), RAI TV (Italia) y HBO (Estados Unidos).
Un ejemplo de sus proyectos incluye:
La Desaparición de Martin Bormann (1998) – La historia del diputado de Hitler, Martin Bormann, y su misteriosa desaparición al final de la guerra. (Director).
Revancha (1999) – La estimulante historia de la Brigada Judía del Ejército Británico y su caza de Nazis después de la Segunda Guerra Mundial. (Productor)
En la Primera Línea (2001) – Cuenta sobre estudiantes israelíes en una clase antes de ser incorporados al ejército. Con el trasfondo de la Intifada al Aqsa, los estudiantes son un microcosmos dela sociedad israelí preparándose para enfrentar al nuevo deafío de su país. (Director/Productor)
Holocausto: La Próxima Generación (2003) – Un filme documental explorando las actitudes de la tercera generación de descendientes de los sobrevivientes del Holocausto, sobre los “Métodos de Recordación” usados por Israel. Producido por Canal 8, Israel. (Director)
Los Amigos de Nadia (2006) – Habiendo sido alumno de una escuela primaria multicultural y abierta, el director Chanoch Zeevi parte en la búsqueda de sus compañeros de aula. Una de ellas es Nadia, una niña musulmana, que desde entonces se ha convertido en una tradicional mujer árabe. A través del camino, él intenta comprender el cambio extremo y la consecuente pérdida de tolerancia, en el Movimiento Sionista durante los últimos 30 años. (Director/Productor)
Premio a la tolerancia, Festival Berlín de Filmes Judíos, 2006.
Mención Honorable. Festival de filmes de Jerusalem, 2006
‘LOS HIJOS DE HITLER’
18/Nov/2010
www.hitlerschildren.com